[Reseña] Fire Emblem: Three Houses, el más ambicioso de la saga

Fire emblem ha sido por muchos años una saga de culto, incluso estuvo a punto de ser cancelada si ‘ Awakening’ no lograba vender un mínimo de unidades. Desde entonces hubo un renacer constante con 2 juegos más que impulsaron la saga en occidente con su fórmula de estrategia, personajes carismaticos, gameplay adictivo y… Waifus… hay que admitirlo, las waifus salvaron a fire emblem del estado en el que se encontraba.

Lo sé, suena algo raro, pero es la realidad, sin el sistema de casamientos e hijos que nació en Awakening quizá el juego hubiera pasado desapercibido y no tendríamos más de la saga hoy en día. Afortunadamente no es el caso, y hoy, en pleno 2019, hemos recibido el lanzamiento el título más ambicioso hasta la fecha de la franquicia: Fire Emblem Three Houses.

Un nuevo viaje a una tierra lejana

Antes que nada es importante recalcar. Three Houses no es una continuación de ningún Fire emblem anterior, ni tampoco hay relación con algún continente que previamente ya hayamos visto. Todos los personajes son nuevos, originales y podrás disfrutar la historia en paz y tranquilidad.

El juego nos transporta al continente de Fodland que se encuentra dividido en 3 países, el imperio de Adestria, el Reino de Faerghus y la alianza Leicester. En el centro de estos 3 países se encuentra la iglesia de Seiros (y el monasterio de Garregh Mach) la cual tiene su propio ejército e influye en la política de los 3 reinos. Llega a ser una especie de dictadura disfrazada de fe.

La historia del juego inicia cuando Byleth y su padre, miembros de una banda de mercenarios ayudan a Edelgard, Claude y Dimitri de un ataque de bandidos en medio del bosque. Después de la batalla, Byleth recibe la oferta de ser profesor en el monasterio por sus excepcionales habilidades para el combate, posición que es aceptada.

Después de una introducción a las 3 casas que conforman el monasterio nos veremos obligados a escoger de cuál seremos profesor. Cada una cuenta con sus propios alumnos, fortalezas e historia, por lo que la rejugabilidad en este título es muy alta, con cuatro rutas distintas. Cuál es la mejor dependerá de tus preferencias, aunque muchos acuerdan que, objetivamente hablando, los Blue Lions son los mejores.

La historia se encuentra dividida en 2 partes, con un salto de 5 años que depara en una guerra entre las 3 naciones y, no seremos simples espectadores pues nuestro personaje, dependiendo de su lealtad se unirá a uno de los bandos. El papel central del personaje es el mentor y consejero durante las clases y las batallas.

Lucha, enseña y aprende

Aunque lo dudo, para quien no lo sepa, Fire emblem es una saga de RPG de estrategia por turnos (Strategy RPG). La base del gameplay no ha cambiado a lo largo de los años. Al inicio de nuestro turno moveremos a nuestras unidades en casillas, como si fuera un tablero de ajedrez y, obviamente, con nuestros respectivos límites de movimiento por cada unidad. En nuestro turno decidiremos a qué unidades atacar y quien será la encargada. En el turno del enemigo ellos realizaran los movimientos siguiendo las mismas reglas.

En los combates la jugabilidad base sigue intacta, pero ahora al ser modelados 3D tenemos 3 opciones de cámara. Está la clásica vista, un pequeño zoom que nos permite ver a las unidades que rodean a nuestro soldado, y la cámara tipo Warriors que nos da una sensación de tener un modo libre. Como bien dije el combate no presenta grandes cambios, regresa la modalidad de apoyos durante el combate que permiten una ayuda extra a nuestra unidad, pero no está tan roto como llegó a estarlo en Awakening y Fates. Si eres un viejo fan de la saga te sentirás como en casa durante las casi 80 horas que puede llegar a durar una ruta.

En el monasterio será donde pasaremos gran parte del juego, y veremos los primeros cambios en la jugabilidad de Fire emblem. En los juegos pasados el tiempo era infinito, pero aquí se presenta un giro de tuerca lo cual nos da un sistema parecido a Persona. Tenemos un calendario donde cada lunes hay que dar clases, mejorando aspectos de los alumnos como su habilidad con la espada, el arco, magia, equitación o liderazgo, pero no es de manera infinita, solo podrás mejorar a cierto número de alumnos por lo que es importante saber administrar cada semana quienes tendrán mejoras y quienes tendrán que esperar.

El fin de semana tenemos 4 opciones. La primera es explorar el monasterio, pero no se limita a simplemente eso. En exploración podemos hablar con todos, mejorar puntos de afinidad con los alumnos (eso nos ayuda a convencer a los de otras clases de unirse a la nuestra) participar en torneos de lucha, tener comidas que mejoran la motivación de los alumnos y los ayuda a aprender los lunes mejoras de atributo. Además de esto podemos tener fiestas de té (las fiestas de te son esencialmente oportunidades extras de mejores nuestra relación con los personajes, aunque es un juego de azar que depende de las respuestas que le des a tu invitado) pescar, cocinar y cultivar.

Además de esta opción de exploración tenemos la  de seminarios, donde un alumno o profesor dará una clase especial sobre los atributos que mejor domina y los asistentes  podrán mejorar estos mismos. También en los domingos está la opción de combatir ya sea side quest, Misiones Paralogue (misiones donde vemos un poco más la historia de los personajes, generalmente la relación de 2) o simplemente misiones para simplemente subir experiencia a tus unidades. La última opción es descansar que te hacer pasar directamente al lunes, pero es una opción que no recomiendo para nada. Al final de cada mes si o si jugaremos una misión que nos hará avanzar en la historia, las cuales siempre representan un buen reto para el jugador.

Un apartado que creó polémica en el pasado fue el de los romances e hijos. Si bien en Awakening estaba muy bien implementado, en Fates se llegó a un nivel absurdo. Afortunadamente en este juego no hay hijos, sólo romances que, dependiendo de quién elijas, cambiará el final de tu personaje en el epílogo. Igual tus otras unidades pueden llegar a tener relaciones más profundas o amorosas, pero si esperabas encontrarte algo parecido a lo de Fates aquí no lo encontraras. Es más parecido a Echoes, la entrega anterior.

Gráficos, Diseño Artístico y Banda Sonora

El apartado artístico y musical del juego es grandioso. Por una parte las melodías del juego acompañan bien todas las situaciones, doy mención honorífica al tema de los combates que, a pesar de ser sencilla, logra quedarse en tu cabeza una vez apagas la consola. El arte del juego es el ya manejado estilo anime/manga que sienta muy bien a la historia del juego, aunque pudo ser un poquito mejor en los rostros de ciertos personaje.

Pero vamos a la más grande controversia que ha tenido el juego, el cual son los gráficos. Es verdad que la Switch no es un portento técnico y que el juego no necesita ser una bestia gráfica para disfrutarse. Ambos lados llevan su razón, pero no exime que los gráficos del juego pudieron ser mejor. Muchas veces si te dolerán los ojos de ver algunos detalles gráficos que resultan inexplicables (dientes de cierre, texturas feas, personajes algo difuminados). La Switch ha demostrado que puede dar un poco más, pero esto último no cambia la jugabilidad para nada. Aun así, es un punto que sí debe criticarse y tomarse en cuenta para el futuro (porque yo espero que saquen otro FE en Switch al menos).

Veredicto Final

Fire Emblem Three Houses por fin ha llegado a tener el reconocimiento que la saga siempre mereció tener, y lo hace con una entrega sólida en muchos aspectos. El futuro luce prometedor y con los errores aprendidos de entregas pasadas Inteligent System ha estructurado unas bases que pueden servir para unos cuantos años en la franquicia.

Los problemas que tiene para mí pesan, porque al final del día Nintendo debería exigir pulir un poco más sus juegos. La historia al no tener una sola ruta canon deja muchas preguntas sin respuesta. La narrativa falló en eso, pero no hace peor a la historia en lo absoluto. El apartado gráfico igual pudo y debió ser mejor, en este aspecto admito que no hay excusas para Nintendo.

Aun así, espero que se enamoren del juego, el cual vale muchísimo la pena. Yo he disfrutado cada segundo del mismo y lo voy a rejugar un sin fin de ocasiones.

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