Estudio de MindsEye enfrenta una demanda de un sindicato por despidos tras lanzamiento del juego
La desarrolladora de origen escoces, Build a Rocket Boy, se encuentra en medio de una controversia legal: miembros y exmiembros del estudio, que trabajaron en MindsEye, respaldados por el Sindicato de Trabajadores Independientes de Gran Bretaña, han presentado una demanda contra la compañía, acusándola de manejar de manera inapropiada despidos recientes. La acción judicial alega falta de transparencia, incumplimientos contractuales y posibles violaciones a los derechos laborales en el proceso.
MindsEye nuevamente en el ojo de la tormenta
De acuerdo con la documentación disponible, empleados y exempleados representados por el sindicato afirman que Build a Rocket Boy no siguió los procedimientos adecuados en las reducciones de plantilla tras el desastroso lanzamiento de MindsEye. Los reclamantes sostienen que no se les dio aviso legal adecuado, compensaciones justas ni explicaciones claras sobre los criterios usados para decidir los despidos.
La demanda apunta específicamente al período posterior al lanzamiento del juego el 10 de junio del presente año, cuando el estudio habría comenzado una reestructuración interna tras la pobre recepción del título. Los demandantes aseguran que la empresa priorizó recortes arbitrarios sin tener en cuenta antigüedad, desempeño ni condiciones de contrato. Esta situación habría generado un clima de incertidumbre entre el personal, y algunos incluso aseguran que sus despidos fueron intempestivos.
Las acciones están acompañadas de una carta abierta en la que asegura que entre 250 a 300 trabajadores fueron despedidos. Además, se incluyen fuertes declaraciones contra el estudio:
«Estos despidos se produjeron porque ustedes se negaron repetidamente a escuchar la experiencia de años de sus trabajadores, lo que dio lugar a uno de los peores lanzamientos de videojuegos de esta década».

Las demandas de los trabajadores y extrabajadores
Asimismo, en la carta los afectados expresan una serie de demandas para los CEO de Build a Rocket, Boy Leslie Benzies y Mark Gerhard. Por ejemplo, se les pide unas disculpas públicas, compensaciones y mejoras en el ambiente laboral. Pero quizás la más llamativa de todas es que piden que los actuales líderes «den un paso al costado y permitan a las personas cualificadas que permanecen en la empresa forjar el camino a seguir del estudio».
Hasta el momento de publicación de la nota, Build a Rocket Boy no ha emitido ningún comunicado oficial al respecto.

