Senadores de Estados Unidos se muestran «profundamente preocupados» por la venta de Electronic Arts a Arabia Saudí
El proceso de adquisición de Electronic Arts (EA), por parte de un conglomerado internacional liderado por el Fondo de Inversión Pública (FIP) de Arabia Saudí, valorado en $55 mil millones ha despertado alarma en el Senado de Estados Unidos. Dos senadores expresaron oficialmente su preocupación sobre las implicaciones que esta compra podría tener en la seguridad nacional, la competencia del mercado y la influencia extranjera dentro del sector tecnológico y de entretenimiento.
¿Se acerca un nuevo intento de bloqueo?
Los senadores Richard Blumenthal y Elizabeth Waren dirigieron una carta al secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, en la que afirman que la operación plantea una serie de riesgos significativos de «influencia extranjera y de seguridad nacional” que deben ser evaluados por el Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS). Este organismo federal es responsable de analizar si las inversiones extranjeras en empresas estadounidenses podrían comprometer la seguridad del país.
En primer lugar, los senadores expresan su preocupación por la participación de Arabia Saudí en la transacción. Consideran que el Fondo de Inversión Pública de este país funciona como un brazo estratégico del gobierno, realizando inversiones estratégicas en los deportes y, desde hace algún tiempo, en la industria de los videojuegos. A través de estas acciones buscarían ganar influencia en Estados Unidos.

Posteriormente, llaman la atención sobre el hecho de que el trato también tiene a Affinity Partners como parte del conglomerado que está comprando a Electronic Arts. Esta es la firma de Jared Kushner, quien es yerno de Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos. Así pues, su implicación podría ser simplemente para asegurar la aprobación de la transacción. Después de todo, «¿qué ente regulador se atrevería a decir que no al yerno del presidente?», apuntan los senadores.
De momento, ni EA ni el consorcio que la está comprando han emitido comentarios oficiales al respecto, por lo que crece la incertidumbre. Tras estas acusaciones, el CFIUS bien podría intervenir, retrasando la compra cuya finalización estaba prevista para 2027 o incluso podría llegar a bloquearla completamente.

