Videojuegos y violencia en México

Diputada mexicana rechaza aumento de impuestos a videojuegos: “Nadie se vuelve narco por atrapar Pokémones”

La reciente propuesta para aumentar los impuestos a los videojuegos en México ha generado polémica entre la comunidad de jugadores, pero también entre los mismos legisladores. Durante la discusión del paquete fiscal, la diputada Iraís Reyes de la Torre, del partido Movimiento Ciudadano (MC), rechazó la medida argumentando que culpar a los videojuegos de la violencia juvenil es absurdo y que el gobierno debería enfocarse en políticas más efectivas para la seguridad.

“Nadie se hace violento por jugar”, afirma la diputada de MC

La diputada De la Torre cuestionó duramente la propuesta que busca gravar con un impuesto especial a los videojuegos, bajo el argumento de que estos podrían tener efectos negativos en los jóvenes. “Nadie se vuelve narco por atrapar Pokémones”, afirmó la legisladora, haciendo referencia a una de las franquicias más populares entre los mexicanos.

De la Torre señaló que el verdadero problema está en la falta de oportunidades, la inseguridad y la desigualdad en un estado que «no ha cumplido con proteger a la gente«, mas no en los videojuegos. Asimismo, dio más fuerza a su argumento al comparar a su país con los casos de Japón o Corea, donde el consumo de juegos es mucho mayor, pero los niveles de violencia mucho más bajos.

La postura de la diputada fue celebrada por varios usuarios en redes sociales, quienes destacaron que la estigmatización de los videojuegos como causa de violencia es un discurso obsoleto. Mientras tanto, el debate continúa en el Congreso, donde se decidirá si la propuesta fiscal avanza o se modifica tras la presión pública y política.

Un argumento que no deja de repetirse

Por supuesto, esta no es la primera vez que un gobierno arremete contra los videojuegos y los acusa de ser los principales responsables en acercar a los jóvenes a la violencia y delincuencia. En el mismo México, durante el anterior gobierno, el expresidente Andrés Manuel López arremetió en más de una ocasión contra los juegos, tachándolos de «violentos y racistas».

Lamentablemente, esto se repite en diversos lugares del mundo cada cierto tiempo. En 2023, el presidente de Brasil, Lula da Silva, acusó a los videojuegos de promover la violencia en las favelas. Por si fuera poco, solo unos meses más adelante en el mismo año, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, sorprendió al culpar a los videojuegos por la violencia en las protestas de su país.

En 2020 la Universidad de Massey en Nueva Zelanda publicó uno de los primeros estudios del tema en el que afirmaron que «No existe prueba de que los videojuegos se relacionen a la violencia». Desde entonces, muchos otros trabajos académicos han dado mayor fuerza a este resultado. Pero parece ser que falta mucho para que los políticos dejen de usarlos como la razón de la violencia y delincuencia en sus países.