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Nintendo demanda al gobierno estadounidense por devolución de aranceles impuestos bajo administración Trump

Nintendo ha demandado al gobierno federal estadounidense para obtener reembolsos de los aranceles impuestos por la administración Trump, en un movimiento legal que la compañía japonesa presentó el viernes ante la Corte de Comercio Internacional. La firma de entretenimiento argumenta que las políticas arancelarias implementadas fueron declaradas inconstitucionales por la Corte Suprema el 20 de febrero, motivo por el cual Nintendo reclama la devolución de los fondos pagados, más intereses acumulados.

El impacto de los aranceles de Trump en la industria de los videojuegos

La demanda de Nintendo se centra principalmente en los antiguos aranceles, aunque el presidente también impuso nuevas tarifas tras su sorpresiva derrota judicial. Inmediatamente después de que Trump perdiera su caso ante la Corte Suprema, el presidente aseguró que disponía de otros estatutos para imponer aranceles, prometiendo un nuevo arancel global del 10 por ciento.

Aranceles Trump Nintendo Switch 2
Los nuevos aranceles de Trump afectan a países en los que Nintendo produce gran parte de sus consolas para occidente.

La empresa enumera en su demanda a varios organismos federales y sus líderes, incluyendo al Secretario del Tesoro Scott Bessent, al Representante de Comercio de EE.UU. Jamieson Greer, al líder de la Oficina de Aduanas Rodney Scott y al Secretario de Comercio Howard Lutnick. Nintendo no es la única compañía afectada: Costco, Goodyear, GoPro, Toyota y Revlon, entre otras empresas, también han presentado demandas para obtener reembolsos.

Un juez de la Corte de Comercio Internacional dictaminó que las empresas que pagaron aranceles tienen derecho a recibir reembolsos, aunque los abogados de la Aduana y Protección Fronteriza argumentaron que carecen de personal suficiente y de tecnología adecuada para procesar las devoluciones de manera eficiente. Esta batalla legal refleja la creciente presión sobre la administración Trump para resolver un problema que afecta significativamente a grandes sectores industriales, incluida la industria de los videojuegos y hardware de entretenimiento.